La estancia

Desde 1996 la Estancia Don Pedro abre sus puertas continuando un legado de cordialidad y atención a los detalles, para proporcionar momentos de bienestar, descanso y alegría a quienes nos visitan.
Hoy, el legado de Graciela y Pedro continua. Por eso abrimos las puertas de esta estancia con la misma calidez que ellos compartieron, invitando a cada huésped a vivir la magia del lugar. Aquí, cada atardecer sobre la laguna y cada plato servido evocan los momentos de amor, descanso y bienestar de siempre.

Cada tarde, Pedro y Graciela disfrutaban de la belleza inigualable del atardecer junto a la laguna, un ritual que se volvió sagrado en su vida diaria. Era allí, bajo esos cielos infinitos, donde compartían largas charlas, risas y silencios que lo decían todo. La gastronomía, siempre presente, jugó un papel importante en su historia: las cenas con ingredientes frescos, platos tradicionales y sabores que reflejaban su amor por la vida, se convirtieron en el centro de muchos momentos inolvidables.

Graciela y Pedro se enamoraron de este rincón mágico desde la primera vez que lo visitaron. Frente a la serenidad de la laguna y los atardeceres que pintaban el cielo de tonos dorados y rosados, decidieron construir su refugio. Lo que comenzó como una casa de fin de semana pronto se convirtió en su hogar permanente, un espacio donde el amor, los sueños y la prosperidad florecieron.

Una historia de amor, prosperidad y familia.
Nuestra estancia está llena de historia y tradición, donde cada rincón refleja el cariño y dedicación que hemos puesto en este lugar para que te sientas como en casa.
El casco principal está rodeado de un parque majestuoso, lleno de árboles centenarios, esculturas escondidas, un aljibe colonial y una encantadora glorieta junto al lago.
Un paseo por la estancia invita a explorar la isla, disfrutar de la piscina, recorrer los senderos en bicicleta o relajarse bajo la sombra de los frutales. También encontrarás pavos reales, llamas y ponys para que los más pequeños disfruten.
Para quienes buscan actividades, ofrecemos una cancha de tenis y fútbol de césped sintético, inflables para los chicos, y una granja. Después de un delicioso almuerzo, siempre encontrarás rincones perfectos para una siesta reparadora.